4o. Dom
de Pascua Ciclo B (Id=288)
Sólo Jesús puede salvarnos
Lectura del libro de los Hechos de los
Apóstoles
4, 8-12
En aquellos días, Pedro, lleno del Espíritu
Santo, dijo:
"Jefes del pueblo y ancianos de Israel: Hoy ha quedado sano un hombre
enfermo, y nos preguntan en nombre de quién se ha realizado esta curación; pues
sepan todos ustedes y todo el pueblo de Israel que este hombre aparece sano
ante ustedes en virtud del nombre de Jesucristo Nazareno, a quienes ustedes
crucificaron, y a quien Dios ha resucitado de entre los muertos. El es la
piedra rechazada por ustedes, los constructores, que se han convertido en
piedra fundamental. Nadie más que él puede salvarnos, pues sólo a través de él
nos concede Dios a los hombres la salvación sobre la tierra".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo
Responsorial
Sal 117, 1.8-9.21-23.26.28cd y 29
La piedra que rechazaron los
constructores, es ahora la piedra angular.
Lápidem, quem reprobavérunt
aedificántes, hic factus est in caput
ánguli.
Den gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterno su amor. Mejor es refugiarse en el Señor que confiar en el
hombre; mejor es refugiarse en el Señor que confiar en los poderosos.
La piedra que rechazaron los constructores, es ahora la piedra angular.
Lápidem, quem reprobavérunt
aedificántes, hic factus est in caput
ánguli.
Te doy gracias porque me escuchaste y
fuiste mi salvación. La piedra que rechazaron los constructores se ha
convertido en la piedra fundamental. Esto es obra del Señor y es realmente
admirable.
La piedra que rechazaron los constructores, es ahora la piedra angular.
Lápidem, quem reprobavérunt
aedificántes, hic factus est in caput
ánguli.
Bendito el que viene en nombre del
Señor, desde la casa del Señor los bendecimos. Tú eres mi Dios, yo te doy
gracias, Dios mío, yo te glorifico. Den gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterno su amor.
La piedra que rechazaron los constructores, es ahora la piedra angular.
Lápidem, quem reprobavérunt
aedificántes, hic factus est in caput
ánguli.
Veremos a Dios tal cual es
Lectura de la primera carta del apóstol
san Juan
3, 1-2
Hermanos: Consideren el amor tan grande que
nos ha demostrado el Padre; hasta el punto de llamarnos hijos de Dios; y en
verdad lo somos.
Hermanos queridos, ahora somos ya hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo
que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque
lo veremos tal cual es.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Aclamación
antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Yo soy el buen pastor, dice el Señor; yo conozco a mis ovejas y ellas me
conocen a mí.
Ego sum pastor bonus, dicit Dóminus,
et cognósco oves meas, et cognóscunt
me meae
Aleluya.
El buen Pastor da la vida por sus ovejas
† Lectura del santo Evangelio según san Juan
10, 11-18
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo dijo Jesús a los fariseos:
"Yo soy el buen pastor. El buen pastor da la vida por las ovejas; no como
el jornalero que ni es verdadero pator ni propietario
de las ovejas. El jornalero cuando ve venir al lobo, las abandona y huye; y el
lobo las arrebata y las dispersa. El jornalero se porta así, porque trabaja
únicamente por el sueldo y no tiene interés por las ovejas. Yo soy el buen
pastor; conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí; lo mismo que mi Padre me
conoce a mí, yo lo conozco a él y doy mi vida por las ovejas.
Pero tengo otras ovejas que no están en este rebaño; también a éstas tengo que
atraerlas, para que escuchen mi voz. Entonces se formará un rebaño único, bajo
la guía de un solo pastor.
El Padre me ama, porque yo doy mi vida para recuperarla de nuevo. Nadie tiene
poder para quitármela; soy yo quien la doy por mi propia voluntad. Yo tengo
poder para darla y para recuperarla de nuevo. Esta es la misión que recibí de
mi Padre".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.